Remax es una empresa legal y preexistente a la colegiación.

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Remax es una empresa que presta servicios complementarios a los corredores inmobiliarios. 

Está presente en la República Argentina desde el año 2004 (nació en Denver Colorado en 1973), cuando de una manera disruptiva vino a mejorar el servicio que se prestaba hasta el momento. 

Las personas que ejercían el corretaje pudieron modernizarse con herramientas de marketing, trabajo en red y sinergia inéditas hasta el momento. 

Luego del advenimiento de Remax (realizada enteramente con capitales argentinos), se conformó en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (CUCICBA), mediante la sanción de la Ley 2340 aprobada por la legislatura el 17 de mayo de 2007 y publicada en B.O.C.A.B.A el 25 de junio 2007.

Dicha ley tiene por objeto en su artículo segundo “El ejercicio del corretaje inmobiliario o intermediación en la negociación inmobiliaria en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.

La mencionada normativa contiene un vicio congénito gravísimo que es la eximición de la carrera universitaria a “Las personas que acrediten fehacientemente ante el organismo que tenga a su cargo la matrícula, haberse dedicado en forma habitual al corretaje inmobiliario durante dos (2) años antes de la entrada en vigencia de la presente ley…”. Vale decir entonces que si ejercias  el corretaje antes del 2007 no tenías necesidad de ser profesional. 

Esto sucedió en el siglo veintiuno y por trazar un paralelismo es como si ser curandero con conocimientos básicos del arte de curar te exima de la carrera de medicina porque se crea un Colegio de Médicos con posterioridad.

De este modo arrancó este ente público no estatal que iba a estar a cargo de la matrícula de los profesionales que sí debieron estudiar.

La ley con absoluto desatino comenzó con una discriminacion y dándole poder a personas no profesionales que iban a controlar la matrícula en nombre del Estado

Pero lo cierto es que Remax ya se encontraba operando en la República Argentina con su sistema que funciona en todo el mundo donde un corredor concerta todas las operaciones inmobiliarias y algunas personas físicas promocionan sus propiedades como verbigracia, lo hacen los portales inmobiliarios y siempre sucedió en el mercado.

Con el paso de los años los corredores que utilizaban la marca Remax comenzaron a ser los elegidos por los argentinos y eso molestó a los matriculados (no profesionales según la propia ley), que manejaban y manejan aún arbitrariamente el colegio de corredores. 

La misión de los corredores no profesionales fue exterminar al estilo setentista la competencia mediante prácticas desleales, lobby, presiones, denuncias, desprestigio público y cuanta herramienta tenían en su poder apoyados en un ente público no estatal que si bien fue creado con fines loables lo transformaron en una máquina perfecta de perseguir comercial e ideológicamente a la competencia.

Muchos y variados en el tiempo fueron los argumentos del Colegio de Corredores manejado por personas que, reitero, no eran profesionales en la mayoría de los casos para tratar de terminar con un sistema que funciona en todo el mundo como Remax.

Inventaron resoluciones a medida que prohíben usar marcas cuando ellos trabajan y trabajaban con ellas; persiguieron penalmente a personas que colaboraban con el corredor; sancionaron a corredores con absurdas premisas; denunciaron en cuanto organismo público pudieron; radicaron acciones de clase; radicaron denuncias administrativas; ejercen un enorme poder en medios nacionales y locales con notas pagas utilizando los fondos de los matroculados profesionales o no; utilizaron las relaciones de trabajo para erigirse en una especie de “patrones de San Cayetano” cuando todos nos acordamos de las guardias eternas de los sabados que hacian pobres empleados en negro en sus inmobiliarias. 

En fin, política barata, utilización del poder que le delegó el Estado, tráfico de influencias, etc, etc.

La misión es destruir la competencia con aparentes argumentos de legalidad. 

En el mientras tanto los porteños eligen los corredores que trabajan con los servicios complementarios de Remax porque sencillamente prestan el mejor servicio.

Finalmente y luego de casi dieciocho años de persecución la Corte Suprema de Justicia de La Nación pondrá fin a este disparate ordenando como lo hizo con la pesificación del 2002, con los desastres de la pandemia y muchas otras cuestiones que debieron resolverse antes en otros estadios si se respetara el estado de derecho. 

La Argentina lo merece. 

Dr. Fernando López especialista en derecho inmobiliario.